home

 

distinguidos

flecha PATRIMONIO DEL MUSEO SÍVORI
El Museo Sívori cuenta con una colección cercana a las 4.000 obras de diversas disciplinas (arte textil, pintura, grabado, escultura ). El patrimonio del museo muestra una completa trayectoria de arte argentino que abarca obras realizadas entre la segunda mitad del Siglo XIX y la época actual.
Vea aquí un video con algunas de las obras

 

flechaEXPOSICIONES PASADAS


PREMIO ALBERTO J. TRABUCCO Grabado 2016
Descargar información sobre el premio

Hasta 28 de febrero de 2017

Martha Belmes - Juan Canavesi - Osvaldo Decastelli - Pablo Delfini - Roberto Koch -Rafael Gil - Néstor Goyanes - Paula Hacker - Pablo Lehman - Andrea Moccio

El Museo de Artes Plásticas Eduardo Sivori, dependiente de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico, anuncia la inauguración de la muestra Premio Alberto J. Trabucco - Grabado 2016, organizado por la Academia Nacional de BellasArtes, el jueves 29 de diciembre a las 19, en Av. Infanta Isabel 555, frente al Rosedal.


Podrá visitarse hasta el 19 de febrero de 2017, martes a viernes de 12 a 20 y sábados,domingos y feriados de 10 a 20.

Entrada: $10. Miércoles y viernes: gratis

Sobre la exposición

Este año la disciplina elegida es el Grabado, a partir de la obra de los artistas Martha Belmes,Juan Canavesi, Osvaldo Decastelli, Pablo Delfini, Roberto Koch, Rafael Gil, Nestor Goyanes,Paula Hacker, Pablo Lehman y Andrea Moccio, todos con producciones que conservan muy claramente el espíritu de la gráfica y un cruce al grabado contemporáneo.

Esta edición “confirma la renovada vitalidad actual de esta disciplina tan antigua y poliforme, en la que el creador imprime sus propias huellas de una manera muy especial, haciendo converger y fusionar materiales y técnicas diferentes en la búsqueda de resultados capaces de unir la firmeza de la idea previa con la apertura hacia posibles sorpresas que provocan esas mismas huellas del artista, dialogantes sobre la materia, que felizmente nunca es inerte ni estéril”, asegura Alberto Bellucci, presidente de la Academia Nacional de Bellas Artes (ANBA).

 

De este modo, “diez artistas muy valorados en el medio artístico han sido cuidadosamente seleccionados por la Comisión de Artes Visuales para presentar su obra”, señala Matilde Marín, presidenta de la Fundación Alberto J. Trabucco.

“El horizonte actual del grabado en Argentina –continúa Marín– se nutre de artistas que sobrevuelan la idea rígida con que se mira al grabado y participan del contexto de nuevos estímulos tecnológicos. También a partir de las técnicas tradicionales, una nueva generación de artistas viene realizando una relectura de ellas, produciendo obras de gran interés, tanto por su imagen como por sus variantes, grabado hoy está rodeado, de sus propios códigos e influencias. Sus variadas técnicas tienen,

cada una, su propio lenguaje y su propia vía de expresión. La idea, la imagen, explorar la identidad, incorporar al grabado la técnica mixta, palabra clave en el arte contemporáneo y abrirse al arte digital, al collage gráfico y fotográfico han hecho redefinir sus márgenes. El grabado entonces comprende un mundo específico, nuevos soportes, nuevas estampas, sentir el contacto sutil que une imagen con la idea gráfica.”

Sobre el Premio Alberto J Trabucco

Posibilitado por el generoso legado de Alberto J. Trabucco, este Premio tiene un reconocido carácter consagratorio. Otorgado desde 1993 por la Academia Nacional de Bellas Artes, constituye un nuevo jalón en la tarea de distinguir a creadores argentinos en las diversas disciplinas de las artes visuales: Pintura, Grabado, Escultura, Dibujo. A ellas se agregó en 2014 la categoría Otros Soportes.

Cada año la Comisión de Artes Visuales de la ANBA selecciona los diez artistas invitados y, juntamente con la Comisión de Historia y Crítica del Arte, conforma el jurado de premiación correspondiente. El Premio, con un monto de $ 70.000, tiene carácter de adquisición y la obra es donada por la Academia a un Museo Nacional, Provincial o Municipal.

 

Algunos de los artistas que han sido distinguidos con el Premio son Carlos Gorriarena, Juan Melé,Rogelio Polesello, Elsa Soibelman y Carlos Gómez Centurión en Pintura; Pájaro Gómez, Bastón Díaz, Rodolfo Nardi y Marina Papadopoulos en Escultura; Estela Zariquiegui, Olga Autunno y Rodolfo Agüero en Grabado; Roberto Elía, Mónica Millán y Juan Andrés Videla en Dibujo, y Mariela Yeregui en Otros soportes, nombres que confirman la relevancia del premio adjudicado.

 

flechaMariette Lydis. Una mirada interior

En el Espacio Confitería se exponen obras de la artista austríaca pertenecientes a la colección del museo.
Hasta el 26 de marzo de 2017.
La intención de esta exhibición es recordar su trabajo y para ello se seleccionaron especialmente siete obras (seis grafitos y un aguafuerte) que dan cuenta de la habilidad de la artista en el manejo del dibujo y de su adaptación a las temáticas más diversas.
Las obras seleccionadas nos abren hacia su universo creativo y a su sello personal de figuras atravesadas por el dolor, por la locura, por los años, de miradas angustiantes y silencios sugerentes.


Sobre la artista

Mariette Lydis, artista austríaca nacida en 1887, adquirió notoriedad en Europa en el período de entreguerras, especialmente por la ilustración de grandes obras de la literatura universal. Autodidacta, orgullosa de no pertenecer a ninguna escuela estilística que le quitase libertad de creación, se valió de distintos recursos que le fueron afines a su propósito: indagar en la condición humana. El interés apasionado por la humanidad, afirmó la artista, fue la base de su trabajo y por ello en sus obras aparecen las guerras, el hambre, la locura, los distintos momentos de la vida.

Desarrolló un estilo ecléctico, que muchas veces respondió a la temática de la obra que debía que ilustrar. Adoptó un estilo “decorativo oriental” en sus ilustraciones del Corán y del Jardín de los Suplicios, y en la temática religiosa de sus pinturas y murales, reveló una influencia de los artistas de los siglos XV y XVI a quienes ella admiraba. Asimismo, especialmente en la década del sesenta, su obra contiene muchos elementos que se pueden relacionar con el surrealismo. Sus pinturas son reconocibles por su paleta de colores tierras y grises, la utilización de una luz tenue y teatral, que genera un clima de misterio sobre las figuras, y de animismo en objetos y naturalezas muertas.

Adquirió la nacionalidad francesa en 1939, país donde vivió desde 1924 hasta ese año. Tuvo gran éxito en las galerías parisinas entre 1926 y 1930 con la serie que realizó sobre prostitutas, lesbianas y niñas curiosas con sus cuerpos, figuras de mujeres de fuerte y expresiva sensualidad. Del mismo modo lo tuvo con los retratos de niños de mirada profunda y cautivante, y la serie de estudios de enfermos mentales, que llevó a cabo a lo largo de toda su vida.

Al estallar la guerra, su marido el Conde Giuseppe Govone debió regresar a su Italia natal. Sin embargo ella decidió no seguirlo, con el recuerdo vivo del dolor y la angustia que experimentó al haber sobrevivido a la Primera Guerra Mundial, se trasladó a Inglaterra donde se embarcó en 1940 con destino a la Argentina, invitada por el marchand Muller.

Ese mismo año, se organizó una exitosa exposición auspiciada por la Embajada de Francia en la Galería Argentina. Al poco tiempo se instaló en un departamento sobre la calle Cerrito en el barrio de Recoleta, que además de ser su vivienda, fue su taller y donde dictó sus clases de dibujo. Vivió el resto de su vida en esa residencia y sólo volvió a París por el lapso de dos años, cuando murió su marido.

Se convirtió en una artista muy requerida por la alta sociedad, que deseaba ser retratada por ella y adquirir sus creaciones. Fue una personalidad popular, entrevistada por revistas de actualidad, en las cuales tuvo oportunidad de expresar su gran pasión por la pintura y su fuerte rutina de trabajo. Siempre expresó su amor por la Argentina, agradecida por la generosidad y el buen recibimiento de su obra. Un año antes de su fallecimiento, en 1969, donó al Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori setenta obras entre pinturas, dibujos y grabados, que según sus propias palabras, la acompañaron durante toda su vida porque nunca quiso desprenderse de las mismas. Además de nuestro país, sus trabajos integran la colección del British Museum, la del Castello Sforzesco, y de la Galería degli Uffizii, entre otras.